DURA ELECCIÓN

DURA ELECCIÓN

6 enero, 2017
0 Comments

Jueves por la mañana, en la Central del Raval gocé uno de los pocos momentos de paz de estas fiestas. Durante escasamente treinta minutos pude dedicarme a mi ritual favorito de cada Navidad: escoger un libro. Pasan los años y lo voy instaurando como tradición. Cambiarán mis gustos y los regalos que haga y que me hagan, pero siempre habrá un libro. Sólo uno. Que el presupuesto no es boyante.

Ya por la calle bajo el paso y voy observando la gente que pasa. Entro con calma. Inhalo el olor a papel, me dejo penetrar por él. Subo directamente las escaleras, hacia ensayo. Y allí generalmente decido qué va a ser: ¿física? ¿historia? ¿religión? Estos últimos años la elección es clara, y va hacia la sexología. Que ya de por sí es difícil, pues nunca hay una sección específica, y me tengo que mover entre las estanterías de psicología, sociología y “estudios de género”. Sección que últimamente está creciendo, y que ha pasado de albergar libros sobre la mujer, a también temas LGTBIA. Es como un pupurri raro en el que se mezclan feminismos, psicología en clave de género, empoderamiento sexual, historia del movimiento LGTBI, relaciones afectivas… En otro post ya hablaremos del sinsentido en el que se ha convertido la categoría. Pero bendito sinsentido, ¡que siga existiendo!

Sistemático, empiezo por un extremo y voy leyendo todos los títulos y autorxs. Y como si del dedo del padre Merrin se tratara, elijo quién puede vivir y quién no. Los elegidos son sacados de su refugio, obligados a mostrar su índice y algunas páginas al azar. Si no pasan la criba, volverán al estante; si la pasan, también, pero con el lomo algo salido para recordar dónde están. Cuando todos han sido repasados y tengo ya los candidatos, viene la peor parte, elegir. Pues sólo puede venir uno conmigo. Es una sensación algo rara, entre estar en una perrera ante una multitud de cachorros que te miran con ojos deleitosos y la versión inversa de las tribulaciones de Víctor Fargas. ¡Me los llevaría a todos! Pero no puede ser. Ellos lo saben y yo lo sé. Y es un momento duro. Bego, tu Porno feminista se ha quedado en la librería esta vez. Al igual que un par de volúmenes de Diana. Vendréis conmigo. Algún día. Pero hoy no.


Dejar un comentario

Comprueba que has rellenado todos los campos.

Join our
mailing list

to stay up date

Por favor, introduce un email válido